Como ocurre con muchos adolescentes en Argentina, las matemáticas representan un desafío significativo para las y los jóvenes que acompañamos en Huellas de Propósito. Según los resultados de las pruebas Aprender 2022, realizadas a nivel nacional, el 82% de los estudiantes de 5° y 6° año de secundaria se encuentra en los niveles de menor desempeño, calificando como "básico" o "por debajo del básico".
Aunque muchas veces generan frustración en la escuela, las matemáticas tienen aplicaciones prácticas en la vida diaria que las convierten en una herramienta esencial para desenvolverse con autonomía. Por ejemplo, los adolescentes las utilizan al calcular el dinero necesario para realizar una compra y recibir el cambio correcto, al repartir gastos con amigos después de una salida, o al analizar los "me gusta" y estadísticas en redes sociales. También son fundamentales para organizar su tiempo, cumplir con actividades escolares y planificar un fin de semana. Estas situaciones cotidianas demuestran cómo conceptos como la planificación, la proporción y el razonamiento lógico están presentes en su día a día.
Con el cierre del año escolar acercándose, en Huellas decidimos reforzar el apoyo en esta materia con el acompañamiento de dos maestras especializadas. Nuestro objetivo es profundizar los conceptos abordados en la escuela, fomentar el compromiso de las y los adolescentes con su propio aprendizaje y ayudarles a identificar cómo avanzar en su desarrollo hacia la autonomía.
En Huellas, creemos que cada acción debe estar orientada a fortalecer la autonomía de los adolescentes. Pero, ¿cómo puede el aprendizaje de las matemáticas contribuir a este objetivo?
- Promueven el desarrollo del pensamiento crítico: aprendemos a analizar información, evaluar diferentes perspectivas y llegar a conclusiones basadas en evidencia. Esto nos habilita a cuestionar el status quo, a tomar decisiones informadas y a construir nuestras propias opiniones.
- Fortalecen la perseverancia: especialmente al momento de incorporar nuevos conceptos, las matemáticas nos invitan a intentarlo una y otra vez hasta que a través de la práctica y la revisión del error, descubrimos de qué se trata eso que estamos aprendiendo.
- Aumentan la confianza en uno mismo: cada vez que resolvemos un problema o ejercicio, comprobamos que somos capaces de poner nuestras habilidades al servicio de los desafíos que se nos presentan y superarlos de manera exitosa.
Al experimentar la autonomía a través del aprendizaje de las matemáticas, descubren que son capaces de tomar decisiones por sus propios medios y de resolver todo tipo de situaciones en diferentes contextos, lo que refuerza su confianza y les brinda herramientas valiosas para enfrentar los retos de la vida.